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Derrota en el referendo sacude al proyecto bolivariano

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El 2 Diciembre, por primera vez desde su elección en 1998, Hugo Chávez sufrió una derrota a través de las urnas, cuando el pueblo venezolano rechazó sus propuestas cambios a la constitución bolivariana. Había prometido que sus reformas iban a “profundizar” a la revolución, y consolidar al “poder popular”.

El 49.3% del pueblo votó favor, el 50.7% en contra, y el 45% abstuvo.

Sin dudas, gran parte de la clase obrera venezolana apoya a Chávez y su “revolución socialista bolivariana”, y va a percibir al resultado como una derrota, y el resultado fue celebrado por la derecha venezolana y el gobierno estadounidense. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que la oligarquía venezolana y sus patrones en Washington podrían usar a esta “victoria” como un punto de lanzamiento para desestabilizar a Venezuela, y que esto podría terminar con un golpe militar. Sin embargo, la culpa de la derrota es de Chávez, y es un rechazo popular a sus métodos bonapartistas. Chávez pretendía fortalecer al aun burgués estado venezolano y ocultar esto tras ciertas reformas sociales que en si podríamos haber apoyado.

¿Que proponía Chávez?
Sin dudas, el gobierno venezolano planteaba algunas reformas progresivas a la constitución. Por ejemplo, el gobierno prometía: asegurar que aquellos que trabajan en el sector informal (el 50% de los trabajadores venezolanos) tengan seguridad sexual, que se declarara ilegal la discriminación sexual, implementar mas medidas para redistribuir la tierra y acabar con el latifundio, reducir la semana laboral a 36 horas y que la educación universitaria gratis sea un derecho constitucional. Además, proponían que la edad de votación se reduzca a los 16 años y que la constitución reconozca a los “consejos populares” y les de 5% del presupuesto nacional cada año.

Todo esto podría haber sido apoyado críticamente por los revolucionarios, a pesar de que no acaben con la propiedad privada de la tierra, las fábricas, los bancos, los medios de comunicación, etc.

Sin embargo, en su totalidad las propuestas pretendían fortalecer al estado. No pudimos apoyar la extensión del mandato presidencial de 6 a 7 años ni al hecho de darle más poder al gobierno bajo un estado de emergencia: por ejemplo, acabar con el debido proceso y el límite de 180 días de detención para aquellos detenidos por la policía e implementar más controles presidenciales sobre la información transmitida por la prensa.

Por lo tanto, cabe decir que los propuestos cambios a la constitución hubiesen fortalecido al ya poderoso cuerpo presidencial. Chávez y sus aliados decían que estos nuevos poderes solo hubiesen sido usados en contra de la derecha, para derrotar a cualquier golpe que se intentara. Pero, ¿qué pasaría si Chávez fuese reemplazado? – por la vieja oligarquía sicofanta pro-imperialista o por la aun fuerte derecha dentro del proyecto bolivariano (un peligro ilustrado por la reciente renunciación del chavismo del General Isaías Baduel, ex-Ministro de Defensa). O, ¿Qué pasaría si Chávez mismo hiciera un giro hacia la derecha? Si hubiesen sido aceptadas en el referendo, las nuevas medidas draconianas en esos casos serían usadas para reprimir a la clase obrera.

Leon Trotsky, quien ha sido citado por Chávez, dijo, sobre las medidas con que el estado intente fortalecerse “en contra del fascismo”:

“…hay que votar en contra de todas las medidas que fortalecen al estado capitalista-bonapartista, aun ellas que les causarían dificultades temporarias a los fascistas.”

La oficina del presidente – a pesar de que sea ocupada por un izquierdista – es una institución burguesa que los revolucionarios quieren derrumbar y no fortalecer.

Abstención
La mayoría de la izquierda, incluso la mayoría dentro del UNT, un sindicato independiente y militante, se dejó llevar por la retórica populista de Chávez, llamó por un voto a favor de las reformas. Una excepción a esto es Orlando Chirino, un organizador nacional del UNT, quien llamó por un voto en nulo. Creemos que esta posición fue la correcta.

A pesar de la retórica radical de Chávez, la sociedad venezolana sigue siendo profundamente desigual. Un buen ejemplo de esto es la situación en las regiones rurales del país: a pesar de que Chávez haya prometido redistribuir la tierra, a la vez promete solo expropiar la tierra “no productiva”. Mientras tanto, el gobierno ha amenazado con la encarcelación a cualquier campesino que ocupe tierra sin permiso del gobierno.

Además, el gobierno pretendía politizar a las fuerzas armadas sin cambios de fondo a su carácter burgués. Los oficiales del ejército siempre fueron, son y serán leales al capitalismo, hasta cuando planteen una retórica populista; y el gobierno se ha negado hasta del conflicto ellos, ni hablar de romper al ejercito como seria necesario para que los trabajadores lleguen al poder.

Contradictions developing
Acontecimientos como la defección de Baduel subrayan a las contradicciones dentro del bolivarianismo. Dentro de la base del movimiento, estas contradicciones se expresan hasta en términos clasistas. Esto demuestra la posibilidad de una ruptura entre los dirigentes chavistas y la base, y el movimiento obrero debería provocar esta ruptura en vez de tratar al bolivarianismo como una entidad unida y estática a que no se puede hacer demandas. Otro peligro sería imaginar que el bolivarianismo llevará Venezuela al socialismo como producto inevitable del proceso objetivo.

Mientras defiende su derecho a organizarse independientemente, como hace la UNT, la clase obrera tiene que derrotar definitivamente a la oligarquía venezolana y sus patrones imperialistas, quienes estaban atrás de la campaña “no”. Pero esto se tiene que lograr expropiando las bastiones de su poder: los medios de comunicación, el ejército, y los medios de producción.

A través de la movilización para derrotar a estos sectores reaccionarios del país, la clase obrera venezolana puede consolidar sus logros hasta ahora, y demandar que el gobierno cumple con las que ha prometido. Para lograr esto será necesaria la creación de consejos populares de los obreros, los campesinos, la base del ejército, y dentro de los barrios pobres. Será necesaria la creación de una milicia democráticamente controlada. Y sobre todo será necesaria la creación de u partido revolucionario. Por ahora, se puede luchar por esto dentro del PSUV y los sindicatos. Pero las fuerzas reaccionarias están mas fuertes ahora debido a la derrota de Chávez en el referendo – por la cual tenía la culpa él mismo- y es necesario actuar pronto para lograr que se realicen estas tareas históricas.